Reducción de la jornada laboral en México: cómo prepararse sin perder productividad

La publicación de la reforma en el Diario Oficial de la Federación marca un punto de inflexión para las empresas en México.

La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales ya forma parte del nuevo marco constitucional, y aunque su implementación será gradual, el mensaje es claro: las organizaciones tendrán que repensar su operación, sus turnos, sus cargas de trabajo y su forma de gestionar al talento.

Para muchas empresas, este cambio puede parecer, en un inicio, una presión adicional. Sin embargo, visto con perspectiva, también puede convertirse en una oportunidad para hacer algo que desde hace años era necesario: dejar de medir el desempeño por tiempo acumulado y comenzar a gestionarlo con criterios de eficiencia, cobertura operativa y productividad real.

La propia STPS ha señalado que esta política impactará a más del 64% de las personas trabajadoras que actualmente laboran más de 41 horas semanales, lo que confirma que no se trata de un ajuste marginal, sino de una transformación estructural del mundo laboral mexicano.

El verdadero reto no es legal: es operativo

Si algo muestran los datos del mercado laboral mexicano es que la conversación no puede quedarse solo en el cumplimiento. De acuerdo con la ENOE del INEGI (cuarto trimestre de 2025):

de la población ocupada trabajó más de 48 horas semanales.

fue el promedio de horas trabajadas por semana.

En otras palabras, una parte importante de la operación en México sigue descansando en esquemas de trabajo extensos. Por eso, el reto de fondo no será únicamente “cumplir con las 40 horas”, sino sostener resultados con una estructura distinta. Esto implica responder preguntas incómodas pero necesarias:

¿Qué procesos hoy dependen de jornadas largas para salir adelante?

¿Qué áreas operan con sobrecarga crónica?

¿Qué actividades consumen tiempo sin aportar valor proporcional?

¿Qué puestos necesitan rediseño y cuáles requieren tecnología, automatización o redistribución de funciones?

La evidencia internacional ayuda a poner esta conversación en perspectiva. La OIT ha documentado que las jornadas largas suelen asociarse con menor productividad por unidad de trabajo, mientras que jornadas más cortas pueden vincularse con mejores resultados productivos. En esa misma línea, la OCDE recuerda que la productividad laboral no se entiende por el número bruto de horas trabajadas, sino por el valor generado por cada hora de trabajo.

Lo que las empresas deberían empezar a hacer desde ahora

Ante este escenario, prepararse bien no significa reaccionar con temor, sino con método. Hay al menos cinco frentes que vale la pena revisar desde hoy:

Diagnóstico operativo:

Antes de hacer cambios en horarios o plantillas, conviene identificar dónde están las cargas críticas, qué áreas concentran más horas extra, qué procesos son manuales y cuáles presentan cuellos de botella.

Reorganización de jornadas y turnos:

No todas las empresas enfrentarán el cambio de la misma manera. Habrá sectores donde la solución pase por rediseñar horarios, otros donde se necesite escalonar equipos y otros más donde será indispensable incorporar apoyo temporal o reforzar supervisión.

Control del tiempo extraordinario:

La reforma prevé límites específicos para las horas extra y mantiene restricciones claras para su uso. Las empresas tendrán que dejar de verlas como un mecanismo permanente de operación y volverlas una excepción real.

Medición de productividad:

Reducir horas sin medir productividad puede generar tensión; reducir horas con datos puede abrir oportunidades de mejora. Las organizaciones más exitosas usarán indicadores finos: tiempos de respuesta, cumplimiento por turno, errores, retrabajos, ausentismo, rotación y costo operativo por proceso.

Gestión integral del capital humano:

La reducción de jornada toca reclutamiento, nómina, supervisión, cumplimiento, clima laboral, liderazgo y continuidad operativa. Es una decisión transversal que impacta la operación completa.

Una reforma que obliga a modernizar la gestión

En el fondo, esta reforma empuja a las empresas a profesionalizar algo que muchas veces se resolvía por costumbre: la administración del tiempo de trabajo. Durante años, la respuesta ante picos de demanda fue extender horarios, cargar más al personal o depender de la disponibilidad constante del equipo. Ese modelo empieza a perder viabilidad en un entorno donde el cumplimiento, la trazabilidad y la eficiencia tendrán más peso estratégico.

Para las compañías que se anticipen, el cambio puede convertirse en una ventaja competitiva. Una operación mejor ordenada, con cargas balanceadas, menor desgaste del personal y procesos más eficientes, no solo ayuda a cumplir la ley: también fortalece la continuidad operativa, reduce fricciones internas y mejora la capacidad de respuesta del negocio.

Lo que las empresas deberían empezar a hacer desde ahora

La reducción de la jornada laboral no debe leerse únicamente como una nueva obligación. También es una señal clara de hacia dónde se está moviendo el entorno laboral en México: más regulación, mayor exigencia de control y un enfoque creciente en bienestar, productividad y sostenibilidad operativa.

En Grupo C&H entendemos que adaptarse a este nuevo escenario no depende solo de conocer la reforma, sino de traducirla en decisiones operativas viables. Prepararse con anticipación permitirá a las empresas cumplir, pero sobre todo, reorganizar su operación con visión estratégica, proteger su productividad y fortalecer su competitividad.

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(Nota: Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría legal).

Inspecciones laborales STPS: Las 5 NOM que suelen revisar

Cuando llega una inspección de trabajo, muchas empresas se enfocan exclusivamente en “tener papeles”. El problema es que la autoridad no valida solo carpetas: contrasta la evidencia documental versus lo que realmente pasa en el piso. Es decir: lo que tu procedimiento dice que haces debe verse reflejado en tu operación.

En inspecciones, es común que se realicen recorridos, se requieran documentos y se verifique el cumplimiento en materia laboral y de seguridad y salud en el centro de trabajo.

La lógica de cumplimiento: “documento + campo”

En seguridad y salud, el cumplimiento efectivo se construye en dos capas inseparables:

Gestión (documental):

Incluye diagnósticos, programas, actas, registros, listas de asistencia, bitácoras, evidencias de entrega/capacitación, entre otros.

Control real (operativo):

Se refiere a la señalización colocada y vigente, el EPP correcto y usado, comisiones funcionando, medidas preventivas aplicadas, y entrevistas que confirman lo documentado.

Cuando estas capas no “hacen match”, típicamente aparecen observaciones:

“Existe el procedimiento, pero no se aplica”; “se entregó EPP, pero no se usa”; “hay actas, pero la comisión no opera”; “hay NOM-035 en papel, pero no hay acciones”.

5 NOM “transversales” que suelen aparecer en inspecciones

Ojo: No todas aplican a todos los giros, pero estas son de las más recurrentes porque están conectadas directamente con la prevención y el control.

En este blog hemos preparado para ti, un efoque práctico de qué cubre cada NOM, qué suele pedir la autoridad y los errores frecuentes.

1) NOM-030-STPS-2009 — Servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo

Qué cubre: La base del sistema preventivo: Responsables, funciones, diagnóstico/identificación de riesgos, programa de seguridad y salud, y seguimiento. En la práctica, es la NOM que “amarra” toda tu gestión preventiva.

Errores comunes:

  • Programa genérico (copiado) sin relación con riesgos reales.
  • Evidencias sin trazabilidad (fechas, firmas, responsable, ubicación).
  • Acciones correctivas sin cierre (solo “se detectó” pero no “se corrigió”).

2) NOM-019-STPS — Comisiones de Seguridad e Higiene

Qué cubre: La estructura interna (comisión) para detectar condiciones inseguras, proponer mejoras y dar seguimiento. La STPS suele revisar que exista y opere, no solo que esté “integrada”.

Errores comunes:

  • Comisión “de papel” (actas sin recorridos reales).
  • Hallazgos sin evidencia de cierre.
  • Integración desactualizada (personas que ya no están en la empresa).

3) NOM-017 (EPP) — Selección, uso y control del Equipo de Protección Personal

Qué cubre: Que el EPP sea adecuado al riesgo, se entregue, se capacite y se supervise su uso; además de tener un control de reposición y conservación.

Errores comunes:

  • Entrega sin “por qué” (no se justifica la selección por riesgo).
  • Capacitación no vinculada al puesto/riesgo específico.
  • EPP correcto en almacén… pero incorrecto o no usado en piso.

4) NOM-026-STPS-2008 — Señales, colores e identificación de riesgos (tuberías)

Qué cubre: Comunicación visual del riesgo: Señales, colores, avisos, y (cuando aplica) identificación de tuberías. Es de las NOM más “visibles” en una inspección, porque se valida rápido en campo.

Errores comunes:

  • Señales colocadas “por cumplir” pero sin lógica de flujo.
  • Señales deterioradas, ocultas o contradictorias.
  • Señalización sin relación con la evaluación de riesgos.

5) NOM-035-STPS-2018 — Factores de riesgo psicosocial

Qué cubre: Identificación, análisis y prevención de factores de riesgo psicosocial; y (según aplique) evaluación del entorno organizacional, medidas de control y seguimiento. La STPS lo ha enfatizado con materiales de apoyo y guías.

Errores comunes:

  • “Cumplir con encuestas” sin plan de intervención.
  • Resultados sin acciones documentadas.
  • Falta de evidencia de seguimiento (comparación antes/después).

Cómo prepararte “sin improvisar”: El método de 3 pasos

Ante este panorama, ¿qué deben hacer la dirección de RH y los responsables de seguridad? Aquí una guía de acción inmediata:

Checklist por NOM (evidencia mínima + evidencia en campo):

Define por cada NOM: Qué documento prueba el cumplimiento y qué se debe ver específicamente en piso.

Walkthrough interno (30–60 min):

Realiza un recorrido por áreas críticas: EPP, señalización, orden/limpieza, salidas, bitácoras visibles, y entrevistas rápidas.

Cierre de brechas (con responsable y fecha):

No basta “corregir”: Deja evidencia del cierre (foto, acta, ticket interno, bitácora, firma y fecha).

¿Tu empresa está lista para una inspección de la STPS mañana?

Evita observaciones por falta de congruencia operativa. En Grupo C&H, monitoreamos constantemente las tendencias y actualizaciones normativas para asegurar que el bienestar de tu empresa y la continuidad operativa estén siempre protegidos.

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Planes Privados de Pensión: El beneficio que retiene talento hoy

Hay beneficios que “se ven” en la nómina de este mes, y hay beneficios que cambian la historia completa de una organización en los próximos 5, 10 o 15 años. Los Planes Privados de Pensión (PPP) pertenecen, definitivamente, al segundo grupo.

Más allá del sueldo fijo: El desgaste de competir solo por dinero

En un mercado donde atraer talento cuesta más cada año, muchas empresas siguen compitiendo utilizando únicamente el sueldo fijo como herramienta. El problema es que ese juego se vuelve caro, desgastante y muy difícil de sostener en el tiempo.

Hoy, la conversación más inteligente en recursos humanos y finanzas no es “cómo pagar más por lo mismo”, sino cómo diseñar una propuesta laboral más sólida, integral y de largo plazo. Es ahí donde los PPP están ganando terreno real en México.

No es moda, es tendencia estructural: Los datos del 2025

Los Planes Privados de Pensión han dejado de ser una rareza corporativa. De acuerdo con cifras difundidas sobre el reporte 2025 del Registro Electrónico de Planes de Pensiones, la tendencia es clara:

Ya existen 3,222 planes registrados.

Están patrocinados por 2,938 empresas.

Ofrecen cobertura a más de 2 millones de personas.

Una señal potente de que esto no es un “beneficio heredado del pasado” es que más de la mitad de los planes vigentes tiene 10 años o menos de antigüedad. Esto suena a una decisión reciente y consciente de negocio.

Derribando el mito: Un beneficio para talento joven y activo

Existe la falsa creencia de que las pensiones solo interesan a quienes están próximos al retiro. Los datos demuestran lo contrario.

La cobertura reportada incluye alrededor de 1,913,445 personas trabajadoras activas, con una edad promedio de 37.8 años y una antigüedad media de 7.8 años. Es decir: los PPP funcionan hoy como una herramienta efectiva de permanencia para el talento que está en plena etapa productiva.

¿Qué gana tu empresa realmente con un PPP?

Más allá de la buena reputación corporativa, un Plan Privado de Pensiones bien diseñado tiene impactos tangibles en la operación y la estrategia:

Además, desde el marco legal, existe un punto clave: el sistema contempla supuestos donde las aportaciones patronales a planes de pensión pueden recibir un tratamiento específico respecto al salario base de cotización, siempre y cuando se cumplan las condiciones normativas y el diseño sea correcto.

Los 4 modelos de pensión más usados en México

No existe un “talle único” para todas las compañías. Según los datos reportados para 2025, los diseños se distribuyen principalmente en cuatro modelos, lo que te permite alinear el plan con tu realidad operativa y financiera:

Beneficio definido (36% del mercado):

La empresa define de antemano cuál será el beneficio exacto que recibirá el colaborador al retiro (ej. un porcentaje del último sueldo).

Mixtos (34%):

Son combinaciones diseñadas por perfiles de empleados o etapas laborales dentro de la misma empresa.

Contribución definida (15%):

Se define cuánto aporta la empresa (y a veces el empleado) hoy. El resultado final al retiro dependerá del ahorro acumulado más los rendimientos generados.

Híbridos (15%):

Una combinación que suele incluir un "piso" garantizado más una cuenta individual variable.

¿Qué sectores se están moviendo más rápido?

sectores con mayor participación en planes privados de pensión ppp

Si tu empresa pertenece a los sectores de servicios o industria y aún no has abierto esta conversación en el comité directivo, es probable que tu competencia ya haya empezado.

La participación reportada por sector apunta a la representación que se muestra en la imagen.

Lo importante: Hacerlo con gobernanza y cumplimiento

Un plan de pensiones no se improvisa. No es solo un “extra bonito” para el manual corporativo.

Para que el beneficio sea sostenible para la empresa y confiable para la persona colaboradora, debe nacer con estructura, gobernanza clara y estricto cumplimiento. Esto implica un registro adecuado, cumplir requisitos técnicos y asegurar la trazabilidad del modelo. El marco legal mexicano prevé esta ruta y obliga a registrar los planes en el esquema correspondiente.

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IVA y flujo de efectivo: cuando “extinguir” una deuda no siempre equivale a “pagar”

Imagina este escenario: tu empresa cierra el mes con presión de caja, pero con operaciones perfectamente “cuadradas” en lo jurídico. Se cruzan cuentas con un proveedor, se compensa un saldo, se hace una dación en pago o se liquida una obligación mediante acuerdos comerciales.

En papel, todo está resuelto. Sin embargo, en la práctica fiscal, ese tipo de cierres puede abrir un frente innecesario: IVA trasladado o acreditado sin un flujo de efectivo que la autoridad acepte como “pago”.

Este tema no es teórico. En los últimos años, la interpretación de tribunales ha reforzado una idea clave: el IVA, en su mecánica real, se comporta como un impuesto “de flujo” y, para ciertos efectos, exige movimiento financiero verificable.

El conflicto entre cierre contable y realidad fiscal

En la operación diaria es común utilizar esquemas para cerrar obligaciones sin que “salga” dinero: compensaciones, cruces de cuentas, pagos en especie, daciones, novaciones o remisiones.

El riesgo aparece cuando la administración asume que, porque la obligación “se extinguió” civil o contablemente, entonces:

Ya se causó IVA como si se hubiera cobrado en efectivo.

Ya se puede acreditar IVA como si se hubiera pagado en efectivo.

La realidad es más delicada. Para el acreditamiento, el requisito de “efectivamente pagado” se ha vuelto un punto de fricción recurrente. Los criterios judiciales actuales no equiparan automáticamente ciertas formas civiles de extinción con el “pago” necesario para deducir o acreditar el IVA.

¿Qué dicen los tribunales sobre el IVA y el flujo de efectivo?

Para tu empresa, lo más importante es entender cómo están interpretando la ley quienes deciden los conflictos fiscales.

Criterio del TFJA: La exigencia del movimiento financiero

En la tesis IX-P-2aS-605, publicada en la Revista del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (diciembre 2025), la Segunda Sección desarrolla que el IVA se inserta en un sistema de flujo de efectivo. Desde una lectura “literal y financiera”, el tribunal argumenta que debe existir un desplazamiento de dinero. Incluso señala que, si la obligación es pagar una cantidad monetaria, el cumplimiento “solo” se daría con entrega financiera y no por otros mecanismos de extinción.

Traducción operativa: Si tu proceso “cierra” obligaciones sin dinero en movimiento, debes evaluar con lupa cómo lo estás tratando para efectos de IVA, porque es muy probable que no se alinee con el criterio jurisdiccional actual.

Postura de la SCJN: La compensación civil no acredita IVA

En la resolución de contradicción de criterios, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sostuvo que la compensación civil no es un medio de pago del IVA y que no puede dar lugar a devolución de saldo a favor o acreditamiento.

Traducción operativa: Compensar saldos “para cerrar” puede ser una herramienta eficiente para tesorería, pero puede resultar muy costosa fiscalmente si se pretende acreditar ese IVA como si hubiera existido un pago real.

Focos rojos: ¿Dónde aparece el “error caro” en tu empresa?

Estos escenarios son típicos en la vida real. No es que estén prohibidos, sino que deben estructurarse y documentarse con una estrategia precisa para evitar riesgos.

Cuando estas figuras se tratan fiscalmente como si fueran pago en efectivo para efectos de IVA, suelen dispararse observaciones en revisión, rechazo de acreditamientos y contingencias por diferencias de impuesto y sus accesorios (multas y recargos).

Guía práctica para la dirección financiera: Checklist de control

Ante este panorama, ¿qué deben hacer la dirección financiera y la administración? Aquí una guía de acción inmediata:

Mapea tus operaciones sin efectivo:

Haz una lista mensual de compensaciones, neteos, daciones y convenios de reestructura. Si no lo mides, no lo controlas.

Separación “contable” vs “fiscal”:

Que el asiento contable “cierre” la cuenta por pagar no significa que el IVA quede “blindado”. Define el tratamiento fiscal caso por caso.

Documenta el “momento” y el “mecanismo”:

El criterio gira en torno a cuándo se entiende cobrado/pagado y cómo se materializa. La evidencia documental es tu mejor defensa.

Evalúa la alternativa de flujo real:

En operaciones sensibles o montos altos, puede ser más barato pagar y cobrar (hacer el flujo real, aunque sea parcial) que litigar un acreditamiento rechazado.

Estrategia legal/fiscal previa:

Si el SAT está revisando con criterios restrictivos (como se ve en el Anexo 7 de la RMF sobre transmisión de deudas), el punto no es discutir en la auditoría “a ver qué pasa”, sino llegar con una postura defendible desde el origen.

¿Cómo blindar tu operación con el respaldo de Grupo C&H?

Este tipo de riesgo fiscal no vive solo en el área de impuestos: nace en la operación diaria. La conexión es clara:

Si tu organización usa compensaciones, neteos o pagos no tradicionales para mantener liquidez, no hay problema per se. El problema real es tratarlos como si fueran lo mismo que “dinero en movimiento” cuando el IVA está en juego. Una revisión preventiva puede evitar el peor escenario: pagar dos veces (en caja y en contingencia fiscal).

¿Tu operación administrativa
respalda tu estrategia fiscal?

Evita que la falta de trazabilidad o control documental ponga en riesgo tu liquidez. En Grupo C&H, a través de nuestras divisiones de administración operativa, nómina (Nomenex) y soporte legal (ROHE), aseguramos que cada proceso tenga el orden y la evidencia que la autoridad exige.

Hablemos hoy y blinda la continuidad operativa de tu empresa.