Nuevos oficios del artículo 49 Bis CFF: El SAT anula efectos fiscales de CFDI y advierte a receptores

El DOF publicó resoluciones definitivas contra 5 contribuyentes por comprobantes fiscales falsos. Conoce los plazos fatales para regularizar tu situación si recibiste facturas de estas empresas y evita la cancelación de tus sellos digitales.

El combate a la facturación de operaciones simuladas continúa siendo una prioridad para la autoridad fiscal. El 7 de agosto de 2026, el Diario Oficial de la Federación (DOF) hizo públicos diversos oficios emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). En estos documentos, la autoridad da a conocer de forma definitiva a aquellos contribuyentes que no lograron desvirtuar la presunción de falsedad respecto a los CFDI que emitieron.

Esta publicación, fundamentada en la fracción X del artículo 49 Bis del Código Fiscal de la Federación (CFF), implica que las operaciones amparadas con dichos comprobantes carecen de materialidad y, por lo tanto, no producen efectos fiscales.

El riesgo para quienes recibieron las facturas

El impacto de esta publicación no se limita a los emisores, sino que recae fuertemente sobre las empresas que recibieron y dedujeron dichas facturas. Si tu compañía le dio efectos fiscales a estos comprobantes, estás ante una contingencia inminente.

La ley es clara: los contribuyentes receptores cuentan con un plazo fatal de 30 días naturales, contados a partir de la publicación en el DOF, para presentar las declaraciones complementarias correspondientes y regularizar su situación fiscal pagando los impuestos omitidos.

¿Qué pasa si ignoras esta publicación?

Ignorar el listado publicado en el DOF no es una opción viable. Si decides no corregir tu situación fiscal dentro del plazo legal, el SAT tiene la facultad de aplicar severas medidas sancionatorias previstas en el artículo 17-H Bis del Código Fiscal de la Federación.

La consecuencia operativa más grave de esta inacción es la restricción temporal del Certificado de Sello Digital (CSD), lo que en la práctica paraliza la facturación y la operación comercial de tu empresa.

Las 5 razones sociales señaladas

Es imperativo que tu departamento contable cruce de inmediato su base de datos de proveedores contra los 5 nuevos contribuyentes señalados en las resoluciones publicadas el 7 de agosto de 2026:

Prevenir para operar

Te recomendamos revisar exhaustivamente tu contabilidad para descartar operaciones con estas entidades y, en su caso, evaluar de inmediato el impacto fiscal.

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El IMSS digitaliza la Tarjeta de Identificación Patronal (TIP): Cómo tramitarla y qué cambia para tu empresa

A partir del 10 de septiembre, la tarjeta física es sustituida por la TIP Digital operada desde el Buzón IMSS. Conoce cómo registrar a tu personal autorizado utilizando la e.firma y agiliza tus trámites patronales.

En un esfuerzo por modernizar y asegurar los procesos administrativos, el Instituto Mexicano del Seguro Social avanza en la digitalización de la Tarjeta de Identificación Patronal, un instrumento vital mediante el cual las personas empleadoras designan a personas autorizadas para realizar diversas gestiones ante el Instituto.

El 10 de septiembre, el IMSS liberó la TIP Digital. Esta nueva modalidad permitirá realizar su emisión y consulta en línea mediante el Buzón IMSS, con el objetivo central de simplificar el trámite, homologar su formato y fortalecer drásticamente sus mecanismos de autenticidad.

El problema del esquema anterior

La Tarjeta de Identificación Patronal permite acreditar a las personas autorizadas por el patrón para realizar múltiples gestiones operativas. Estas incluyen la presentación de escritos, entrega de movimientos afiliatorios, aclaraciones patronales en materia de cobranza, avisos relacionados con trabajadores eventuales del campo y movimientos afiliatorios derivados de actos de fiscalización.

Anteriormente, este control generaba cuellos de botella. En caso de extravío de la TIP o cuando el patrón requería modificar a las personas autorizadas, era necesario realizar el trámite de reexpedición de manera presencial ante la Subdelegación correspondiente. Lo más complejo era que esto implicaba efectuar una gestión independiente por cada registro patronal involucrado, consumiendo tiempo valioso de las áreas de recursos humanos.

Cómo funciona la nueva TIP Digital

Con el nuevo esquema, todo el proceso de solicitud se realiza a través del Buzón IMSS y utiliza la e.firma emitida por el Servicio de Administración Tributaria para la designación de personas autorizadas.

Sustitución física

El documento electrónico incorpora los datos de la solicitud, folio, registro patronal y elementos de autenticidad, y sustituye definitivamente a la tarjeta que hubiera sido expedida de forma física. Ya no es necesario presentar físicamente la TIP.

Límites de registro

La TIP Digital se genera para cada Registro Patronal y en ésta se pueden registrar o actualizar hasta tres personas autorizadas, todo realizado desde la comodidad del Buzón IMSS.

Seguridad institucional en tiempo real

Una de las mayores ventajas operativas y legales de este cambio es la verificación de identidades. El personal institucional consultará en tiempo real el nombre de las personas autorizadas en las ventanillas subdelegacionales.

Con esto se tiene certeza absoluta de que las personas que realizan las gestiones son, efectivamente, personas autorizadas por la persona empleadora al momento exacto de la consulta.

La digitalización de la TIP es un paso positivo hacia la desregulación de trámites presenciales, blindando a la vez a las empresas contra suplantaciones o el uso indebido de autorizaciones desactualizadas.

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En Grupo C&H acompañamos a las empresas en su transición hacia las plataformas digitales de seguridad social. Si necesitas apoyo para gestionar tu Buzón IMSS, registrar tu TIP Digital o auditar tus movimientos afiliatorios, ¡acércate a nuestros especialistas!

Inspecciones de la STPS: cómo reducir el riesgo de una multa

Las revisiones de la autoridad han dejado de ser trámites meramente documentales para convertirse en evaluaciones integrales. Construir una estrategia preventiva hoy puede salvar a tu empresa de sanciones económicas mañana.

Cuando una empresa recibe una orden de inspección por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el reloj empieza a correr en contra. Los expedientes se revisan de emergencia, se buscan firmas faltantes y se intenta cuadrar la operación con el papel.

Sin embargo, las inspecciones laborales han cambiado drásticamente. En 2026, las organizaciones enfrentan revisiones cada vez más amplias que ya no se superan solo con “tener los documentos guardados”. Hoy, la autoridad verifica desde contratos individuales y comisiones mixtas, hasta la aplicación real de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y nuevas obligaciones derivadas de las reformas laborales.

El error de ser reactivos ante la autoridad

En el contexto actual, muchas compañías siguen creyendo que la preparación para una inspección inicia al recibir la orden de visita. En la práctica, aquello que no pueda demostrarse documentalmente ante el inspector suele considerarse directamente como un incumplimiento.

Esperar a tener al inspector en la puerta ya no es suficiente. Las empresas necesitan adoptar una estrategia preventiva que les permita identificar riesgos antes de la visita de la autoridad.

Los 3 pilares de una estrategia preventiva eficaz

Construir un sistema permanente de cumplimiento permite afrontar cualquier revisión con documentación y procesos actualizados. Para lograrlo, debes enfocarte en las siguientes acciones:

Auditorías internas periódicas

La prevención comienza revisando tu casa antes de que lo haga la autoridad.

  • No basta con verificar que existan contratos individuales o reglamentos interiores; es necesario que esta documentación corresponda a la realidad operativa de la empresa.
  • Revisa que las comisiones mixtas funcionen adecuadamente y que los programas de seguridad e higiene estén realmente implementados con evidencia documental suficiente.

Implementación de controles documentales

Con frecuencia, las multas impuestas por la STPS no derivan de incumplimientos sustanciales, sino de la imposibilidad de exhibir oportunamente la documentación o por inconsistencias en los registros.

  • Debes asegurar la coherencia entre contratos, altas ante el IMSS, listas de asistencia, recibos de nómina y constancias de capacitación.
  • Asigna responsables internos para cada materia inspeccionable e implementa programas y revisiones periódicas para reducir riesgos.

Capacitación del personal de primer contacto

Una respuesta improvisada, la entrega de información incompleta o la falta de coordinación interna puede generar observaciones que deriven en multas de cuantía considerable.

  • Resulta indispensable capacitar al personal que tendrá contacto con la autoridad inspectora.
  • Desde Recursos Humanos y representantes patronales, hasta el personal de seguridad y recepción, todos deben conocer el procedimiento de inspección, las facultades de la autoridad y la forma correcta de atender los requerimientos.

De la reacción a la gestión de riesgos

Las organizaciones deben entender que la prevención no solo disminuye el riesgo de sanciones económicas, sino que fortalece su cumplimiento normativo. Una estrategia bien diseñada permite corregir incumplimientos de manera oportuna y responder eficazmente a cualquier requerimiento.

El cumplimiento laboral en México ha cambiado. Hoy, proteger a la compañía y a los trabajadores de manera preventiva es la única práctica sostenible a largo plazo.

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En Grupo C&H te ayudamos a auditar tus procesos, capacitar a tu personal e implementar controles documentales robustos para enfrentar con éxito cualquier inspección de la STPS. ¡Contáctanos y aseguremos la continuidad de tu operación!

Contratos digitales y fecha cierta ante el SAT: por qué hoy el blindaje documental importa más que nunca

Durante años, muchas empresas asumieron que tener un contrato firmado era suficiente para respaldar una operación. Si el documento existía, estaba suscrito por las partes y coincidía con la operación reportada, se daba por hecho que cumplía su función. Hoy esa lógica ya no alcanza.

En el entorno fiscal actual, el problema no suele estar solo en la existencia del contrato, sino en su capacidad para resistir una revisión. Y ahí es donde la llamada fecha cierta se ha convertido en un punto clave. Para muchas organizaciones, este concepto puede parecer técnico o lejano, pero en realidad toca una pregunta muy concreta: ¿puede la empresa demostrar que ese documento realmente existía en el momento en que dice haber celebrado la operación?

La relevancia de esta pregunta ha crecido porque la autoridad fiscal ya no revisa únicamente si hay papeles o archivos.

El contrato digital sí vale, pero ese no es el verdadero debate

Uno de los errores más comunes en esta conversación es pensar que el problema está en la validez de los contratos digitales. En realidad, el marco jurídico mexicano reconoce desde hace tiempo la posibilidad de celebrar actos y contratos por medios electrónicos. La ley admite que el consentimiento se exprese a través de medios tecnológicos y reconoce valor jurídico a los mensajes de datos y a la firma electrónica.

Eso significa que, en términos generales, un contrato digital sí puede ser perfectamente válido entre las partes. El punto de tensión aparece cuando ese documento debe presentarse frente al SAT como parte del soporte de una operación revisada.

Porque una cosa es que el contrato exista y produzca efectos entre quienes lo firmaron, y otra distinta es que tenga la fuerza probatoria suficiente ante la autoridad para demostrar:

Cuándo fue celebrado exactamente.

Que no fue alterado posteriormente.

Que está vinculado con una operación real.

La fecha cierta no es un tecnicismo: es un tema de defensa

Cuando se habla de fecha cierta, en realidad se está hablando de prueba. La autoridad necesita contar con elementos que le permitan ubicar con claridad la existencia del documento en un momento determinado. Si ese contrato pudo haber sido elaborado después de los hechos que pretende respaldar, su valor probatorio se debilita.

Por eso, el estándar actual cambia de fondo la lógica del resguardo documental. Hoy pesa la posibilidad de demostrar que esos documentos cumplen con tres factores:

Temporalidad:

Ya existían en la fecha que se afirma.

Integridad:

Se han mantenido sin modificaciones.

Materialidad:

Forman parte de una transacción que sí ocurrió en la práctica

La tecnología ayuda, pero no sustituye el soporte integral

Aquí es donde los contratos digitales sí ofrecen una ventaja importante. Bien utilizados, permiten elevar la calidad del expediente documental y acercarse mucho más al estándar probatorio que hoy exige la realidad fiscal. Pero para lograrlo, no basta con firmar un PDF o intercambiar un documento por correo.

La diferencia la hacen los mecanismos tecnológicos de respaldo. Herramientas clave para fortalecer el expediente:

Sin embargo, hay algo importante que no debe perderse de vista: la tecnología fortalece el documento, pero no corrige una operación débil.

No es el contrato aislado: es la operación completa

Hoy, el SAT no se limita a revisar la forma del documento, también observa la sustancia. Incluso un contrato digital técnicamente sólido (con NOM-151 y Firma Avanzada) puede quedarse corto si no está respaldado por el resto del ecosistema operativo.

La autoridad busca coherencia evaluando los siguientes elementos de sustancia:

Razón de negocios:

¿Por qué se hizo la operación?

Capacidad operativa:

¿La empresa tenía la infraestructura para dar el servicio/producto?

Flujo económico real:

Trazabilidad de pagos identificables.

Soporte documental:

CFDI consistentes, evidencia de entrega y comunicaciones.

Este es el verdadero cambio de paradigma. La protección fiscal ya no se construye con documentos aislados, sino con expedientes integrales. Lo que sostiene a una operación es la conexión lógica entre todos los elementos que la rodean.

Lo que las empresas deberían revisar desde ahora

El mejor momento para fortalecer contratos y expedientes es antes de que la autoridad los cuestione. Para evaluar qué tan protegida está tu organización, considera estos tres puntos críticos:

Independencia documental:

¿Tus expedientes operativos están armados de forma consistente, o dependen demasiado de un solo documento (el contrato) para justificar operaciones de alto valor?

Trazabilidad de procesos:

¿Puedes conectar fácilmente un contrato digital con sus órdenes de servicio, facturación, correos y entregables asociados?

Mecanismos de integridad:

¿Tus contratos electrónicos actuales cuentan con sellos de tiempo y constancias de conservación que acrediten su temporalidad?

Hablar de blindaje documental ya no significa solo “tener papeles en orden”. Significa diseñar una estructura probatoria coherente, donde lo jurídico, lo fiscal, lo operativo y lo tecnológico trabajen en la misma dirección.

Una nueva forma de entender el cumplimiento

En el fondo, este tema obliga a las empresas a madurar su visión sobre el cumplimiento. Ya no basta con reaccionar cuando surge una revisión; es necesario construir operaciones mejor documentadas desde el origen.

Los contratos digitales representan una evolución positiva: ayudan a profesionalizar la gestión, generar mayor trazabilidad y reducir zonas grises. Pero su verdadero valor aparece cuando se integran a un expediente capaz de demostrar que la operación existió, tuvo sentido de negocio y puede sostenerse documentalmente de principio a fin.

En Grupo C&H entendemos que el cumplimiento no depende únicamente de conocer la norma, sino de traducirla en procesos documentales más sólidos, trazables y defendibles. En un entorno donde la autoridad revisa cada vez más la sustancia de las operaciones, anticiparse ya no es solo una buena práctica: es una decisión estratégica.

Este artículo es informativo y no sustituye asesoría legal o fiscal.

Acoso sexual laboral: por qué hoy las empresas necesitan algo más que buena intención

Durante mucho tiempo, en muchas organizaciones, el acoso sexual laboral se trató como un asunto delicado que debía resolverse con discreción, criterio interno y, en ocasiones, con medidas improvisadas. Hoy esa visión ya no es suficiente. El entorno laboral en México exige a las empresas algo más que buena voluntad: exige prevención, atención adecuada, investigación objetiva y capacidad real de respuesta.

La conversación ya no debe centrarse únicamente en qué hacer cuando un caso explota, sino en cómo construir estructuras internas que permitan actuar con orden, proteger a las personas y reducir riesgos para la organización. Porque cuando una empresa no sabe cómo recibir una denuncia, cómo investigarla o cómo resolverla de manera correcta, el problema deja de ser solo humano o disciplinario y se convierte también en un riesgo laboral, operativo y reputacional.

El acoso laboral no es solo un problema humano, es un riesgo operativo

La legislación laboral mexicana ha evolucionado para dejar claro que el trabajo digno no solo implica salario, prestaciones o estabilidad, sino también condiciones de respeto y un entorno libre de violencia. Bajo esa lógica, el hostigamiento y el acoso sexual dentro del centro de trabajo no son conductas menores ni asuntos que puedan minimizarse por tratarse de “problemas personales”. Son hechos que pueden romper la confianza necesaria para sostener una relación laboral y afectar directamente la seguridad del ambiente de trabajo.

Además, cuando no existe un mecanismo serio de atención, las consecuencias suelen ir mucho más allá del caso concreto. Aparecen:

  • Alta rotación de personal.
  • Desconfianza y ausentismo.
  • Desgaste en los equipos.
  • Afectaciones al liderazgo.
  • Un deterioro progresivo de la cultura interna.

La rescisión justificada y el nuevo estándar de cultura laboral en México

Por eso, la rescisión justificada por acoso sexual representa mucho más que una medida sancionatoria. También es una señal del tipo de cultura laboral que hoy se espera de las empresas. La ley reconoce que existen conductas que no solo lesionan a quien las vive, sino que deterioran la convivencia interna, generan inseguridad, dañan la confianza entre equipos y debilitan la estabilidad del centro de trabajo.

Lo relevante para las empresas es que este tema no se resuelve únicamente con tener un reglamento interno o una política general. Lo verdaderamente importante es contar con procedimientos claros, canales de denuncia funcionales, responsables definidos y criterios objetivos para investigar. En otras palabras, no basta con que el protocolo exista en papel; debe ser aplicable, conocido y operativamente útil cuando aparece una denuncia.

De la política en papel a la acción: el verdadero reto de los protocolos

Ese es uno de los grandes retos actuales para las áreas de dirección, recursos humanos y cumplimiento. Muchas organizaciones ya cuentan con códigos de conducta o políticas de integridad, pero no siempre tienen claro:

Cómo actuar cuando una persona colaboradora reporta una conducta de acoso.

Cómo documentar el caso.

Qué tipo de elementos deben valorarse.

Cómo evitar errores que puedan revictimizar a la persona afectada o debilitar la actuación de la empresa.

El criterio judicial en México: contexto y sensibilidad institucional

En este punto, el criterio judicial reciente en México es especialmente relevante. La discusión jurídica ha avanzado hacia una comprensión más realista de este tipo de casos. Hoy se reconoce que, cuando se trata de conductas reiteradas de violencia sexual en el ámbito laboral, no siempre es razonable exigir a la víctima una narración milimétrica de cada momento, cada fecha y cada circunstancia. La experiencia demuestra que estas situaciones no siempre ocurren como eventos aislados y perfectamente identificables, sino como patrones repetidos de conducta que generan afectación, miedo, desgaste y pérdida de seguridad dentro del trabajo.

Esto tiene implicaciones importantes para las empresas. No significa que puedan actuar sin pruebas ni procedimiento. Significa que deben entender que este tipo de casos requiere análisis contextual, sensibilidad institucional y una valoración seria de indicios, testimonios y elementos internos disponibles. También implica dejar atrás prejuicios o estereotipos que desincentivan la denuncia.

4 frentes que toda empresa debe revisar para atender el acoso sexual

En la práctica, para responder con mayor firmeza y legitimidad, esto obliga a revisar varios frentes:

Políticas internas claras y actualizadas

Verifica si la organización cuenta con directrices modernas y específicas sobre violencia laboral, hostigamiento y acoso sexual, que vayan más allá de una simple mención en el reglamento.

Canales de denuncia confidenciales y accesibles

Asegúrate de que existan medios seguros donde los colaboradores puedan levantar un reporte sin temor a represalias y con la garantía de que su información será tratada con discreción.

Personal preparado para investigar y documentar

Revisa si hay personas responsables de atender estos casos con la preparación suficiente. En muchas empresas, el primer filtro no es jurídico, sino operativo (un supervisor o jefe directo) que recibe una señal y no sabe qué hacer con ella. Ahí comienzan muchas fallas; se necesitan criterios de actuación aterrizados a la realidad.

Cultura interna segura y libre de represalias

Evalúa si la empresa ha desarrollado un entorno en el que denunciar no implique miedo, aislamiento o descrédito para quien reporta.

La madurez institucional frente a los conflictos laborales

En el fondo, este tema habla de la madurez institucional de una empresa. Las organizaciones más sólidas no son las que nunca enfrentan conflictos, sino las que tienen la capacidad de atenderlos con método, con orden y con responsabilidad. En un contexto donde el cumplimiento laboral y la protección del entorno de trabajo pesan cada vez más, atender correctamente los casos de acoso sexual ya no es opcional ni accesorio: forma parte del estándar mínimo de una organización seria.

Para muchas empresas, el verdadero aprendizaje no está únicamente en la posibilidad de rescindir una relación laboral. Está en comprender que la protección del entorno laboral empieza mucho antes: en la prevención, en la capacitación y en la voluntad real de no tolerar conductas que vulneren la dignidad de las personas.

Protege tu entorno laboral con Grupo C&H

Visto así, la rescisión justificada por acoso sexual debe entenderse como parte de una lógica más amplia de justicia laboral, protección interna y construcción de espacios de trabajo más seguros, confiables y humanos.

En Grupo C&H entendemos que proteger el entorno laboral no solo implica reaccionar ante un conflicto, sino contar con procesos, criterios y acompañamiento para actuar correctamente desde el primer momento. Hoy más que nunca, las empresas necesitan prevenir, documentar y responder con mayor orden para reducir riesgos y fortalecer su cultura organizacional.

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(Nota: Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría legal).

Reducción de la jornada laboral en México: cómo prepararse sin perder productividad

La publicación de la reforma en el Diario Oficial de la Federación marca un punto de inflexión para las empresas en México.

La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales ya forma parte del nuevo marco constitucional, y aunque su implementación será gradual, el mensaje es claro: las organizaciones tendrán que repensar su operación, sus turnos, sus cargas de trabajo y su forma de gestionar al talento.

Para muchas empresas, este cambio puede parecer, en un inicio, una presión adicional. Sin embargo, visto con perspectiva, también puede convertirse en una oportunidad para hacer algo que desde hace años era necesario: dejar de medir el desempeño por tiempo acumulado y comenzar a gestionarlo con criterios de eficiencia, cobertura operativa y productividad real.

La propia STPS ha señalado que esta política impactará a más del 64% de las personas trabajadoras que actualmente laboran más de 41 horas semanales, lo que confirma que no se trata de un ajuste marginal, sino de una transformación estructural del mundo laboral mexicano.

El verdadero reto no es legal: es operativo

Si algo muestran los datos del mercado laboral mexicano es que la conversación no puede quedarse solo en el cumplimiento. De acuerdo con la ENOE del INEGI (cuarto trimestre de 2025):

de la población ocupada trabajó más de 48 horas semanales.

fue el promedio de horas trabajadas por semana.

En otras palabras, una parte importante de la operación en México sigue descansando en esquemas de trabajo extensos. Por eso, el reto de fondo no será únicamente “cumplir con las 40 horas”, sino sostener resultados con una estructura distinta. Esto implica responder preguntas incómodas pero necesarias:

¿Qué procesos hoy dependen de jornadas largas para salir adelante?

¿Qué áreas operan con sobrecarga crónica?

¿Qué actividades consumen tiempo sin aportar valor proporcional?

¿Qué puestos necesitan rediseño y cuáles requieren tecnología, automatización o redistribución de funciones?

La evidencia internacional ayuda a poner esta conversación en perspectiva. La OIT ha documentado que las jornadas largas suelen asociarse con menor productividad por unidad de trabajo, mientras que jornadas más cortas pueden vincularse con mejores resultados productivos. En esa misma línea, la OCDE recuerda que la productividad laboral no se entiende por el número bruto de horas trabajadas, sino por el valor generado por cada hora de trabajo.

Lo que las empresas deberían empezar a hacer desde ahora

Ante este escenario, prepararse bien no significa reaccionar con temor, sino con método. Hay al menos cinco frentes que vale la pena revisar desde hoy:

Diagnóstico operativo:

Antes de hacer cambios en horarios o plantillas, conviene identificar dónde están las cargas críticas, qué áreas concentran más horas extra, qué procesos son manuales y cuáles presentan cuellos de botella.

Reorganización de jornadas y turnos:

No todas las empresas enfrentarán el cambio de la misma manera. Habrá sectores donde la solución pase por rediseñar horarios, otros donde se necesite escalonar equipos y otros más donde será indispensable incorporar apoyo temporal o reforzar supervisión.

Control del tiempo extraordinario:

La reforma prevé límites específicos para las horas extra y mantiene restricciones claras para su uso. Las empresas tendrán que dejar de verlas como un mecanismo permanente de operación y volverlas una excepción real.

Medición de productividad:

Reducir horas sin medir productividad puede generar tensión; reducir horas con datos puede abrir oportunidades de mejora. Las organizaciones más exitosas usarán indicadores finos: tiempos de respuesta, cumplimiento por turno, errores, retrabajos, ausentismo, rotación y costo operativo por proceso.

Gestión integral del capital humano:

La reducción de jornada toca reclutamiento, nómina, supervisión, cumplimiento, clima laboral, liderazgo y continuidad operativa. Es una decisión transversal que impacta la operación completa.

Una reforma que obliga a modernizar la gestión

En el fondo, esta reforma empuja a las empresas a profesionalizar algo que muchas veces se resolvía por costumbre: la administración del tiempo de trabajo. Durante años, la respuesta ante picos de demanda fue extender horarios, cargar más al personal o depender de la disponibilidad constante del equipo. Ese modelo empieza a perder viabilidad en un entorno donde el cumplimiento, la trazabilidad y la eficiencia tendrán más peso estratégico.

Para las compañías que se anticipen, el cambio puede convertirse en una ventaja competitiva. Una operación mejor ordenada, con cargas balanceadas, menor desgaste del personal y procesos más eficientes, no solo ayuda a cumplir la ley: también fortalece la continuidad operativa, reduce fricciones internas y mejora la capacidad de respuesta del negocio.

Lo que las empresas deberían empezar a hacer desde ahora

La reducción de la jornada laboral no debe leerse únicamente como una nueva obligación. También es una señal clara de hacia dónde se está moviendo el entorno laboral en México: más regulación, mayor exigencia de control y un enfoque creciente en bienestar, productividad y sostenibilidad operativa.

En Grupo C&H entendemos que adaptarse a este nuevo escenario no depende solo de conocer la reforma, sino de traducirla en decisiones operativas viables. Prepararse con anticipación permitirá a las empresas cumplir, pero sobre todo, reorganizar su operación con visión estratégica, proteger su productividad y fortalecer su competitividad.

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(Nota: Este artículo es informativo y no sustituye la asesoría legal).

Inspecciones laborales STPS: Las 5 NOM que suelen revisar

Cuando llega una inspección de trabajo, muchas empresas se enfocan exclusivamente en “tener papeles”. El problema es que la autoridad no valida solo carpetas: contrasta la evidencia documental versus lo que realmente pasa en el piso. Es decir: lo que tu procedimiento dice que haces debe verse reflejado en tu operación.

En inspecciones, es común que se realicen recorridos, se requieran documentos y se verifique el cumplimiento en materia laboral y de seguridad y salud en el centro de trabajo.

La lógica de cumplimiento: “documento + campo”

En seguridad y salud, el cumplimiento efectivo se construye en dos capas inseparables:

Gestión (documental):

Incluye diagnósticos, programas, actas, registros, listas de asistencia, bitácoras, evidencias de entrega/capacitación, entre otros.

Control real (operativo):

Se refiere a la señalización colocada y vigente, el EPP correcto y usado, comisiones funcionando, medidas preventivas aplicadas, y entrevistas que confirman lo documentado.

Cuando estas capas no “hacen match”, típicamente aparecen observaciones:

“Existe el procedimiento, pero no se aplica”; “se entregó EPP, pero no se usa”; “hay actas, pero la comisión no opera”; “hay NOM-035 en papel, pero no hay acciones”.

5 NOM “transversales” que suelen aparecer en inspecciones

Ojo: No todas aplican a todos los giros, pero estas son de las más recurrentes porque están conectadas directamente con la prevención y el control.

En este blog hemos preparado para ti, un efoque práctico de qué cubre cada NOM, qué suele pedir la autoridad y los errores frecuentes.

1) NOM-030-STPS-2009 — Servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo

Qué cubre: La base del sistema preventivo: Responsables, funciones, diagnóstico/identificación de riesgos, programa de seguridad y salud, y seguimiento. En la práctica, es la NOM que “amarra” toda tu gestión preventiva.

Errores comunes:

  • Programa genérico (copiado) sin relación con riesgos reales.
  • Evidencias sin trazabilidad (fechas, firmas, responsable, ubicación).
  • Acciones correctivas sin cierre (solo “se detectó” pero no “se corrigió”).

2) NOM-019-STPS — Comisiones de Seguridad e Higiene

Qué cubre: La estructura interna (comisión) para detectar condiciones inseguras, proponer mejoras y dar seguimiento. La STPS suele revisar que exista y opere, no solo que esté “integrada”.

Errores comunes:

  • Comisión “de papel” (actas sin recorridos reales).
  • Hallazgos sin evidencia de cierre.
  • Integración desactualizada (personas que ya no están en la empresa).

3) NOM-017 (EPP) — Selección, uso y control del Equipo de Protección Personal

Qué cubre: Que el EPP sea adecuado al riesgo, se entregue, se capacite y se supervise su uso; además de tener un control de reposición y conservación.

Errores comunes:

  • Entrega sin “por qué” (no se justifica la selección por riesgo).
  • Capacitación no vinculada al puesto/riesgo específico.
  • EPP correcto en almacén… pero incorrecto o no usado en piso.

4) NOM-026-STPS-2008 — Señales, colores e identificación de riesgos (tuberías)

Qué cubre: Comunicación visual del riesgo: Señales, colores, avisos, y (cuando aplica) identificación de tuberías. Es de las NOM más “visibles” en una inspección, porque se valida rápido en campo.

Errores comunes:

  • Señales colocadas “por cumplir” pero sin lógica de flujo.
  • Señales deterioradas, ocultas o contradictorias.
  • Señalización sin relación con la evaluación de riesgos.

5) NOM-035-STPS-2018 — Factores de riesgo psicosocial

Qué cubre: Identificación, análisis y prevención de factores de riesgo psicosocial; y (según aplique) evaluación del entorno organizacional, medidas de control y seguimiento. La STPS lo ha enfatizado con materiales de apoyo y guías.

Errores comunes:

  • “Cumplir con encuestas” sin plan de intervención.
  • Resultados sin acciones documentadas.
  • Falta de evidencia de seguimiento (comparación antes/después).

Cómo prepararte “sin improvisar”: El método de 3 pasos

Ante este panorama, ¿qué deben hacer la dirección de RH y los responsables de seguridad? Aquí una guía de acción inmediata:

Checklist por NOM (evidencia mínima + evidencia en campo):

Define por cada NOM: Qué documento prueba el cumplimiento y qué se debe ver específicamente en piso.

Walkthrough interno (30–60 min):

Realiza un recorrido por áreas críticas: EPP, señalización, orden/limpieza, salidas, bitácoras visibles, y entrevistas rápidas.

Cierre de brechas (con responsable y fecha):

No basta “corregir”: Deja evidencia del cierre (foto, acta, ticket interno, bitácora, firma y fecha).

¿Tu empresa está lista para una inspección de la STPS mañana?

Evita observaciones por falta de congruencia operativa. En Grupo C&H, monitoreamos constantemente las tendencias y actualizaciones normativas para asegurar que el bienestar de tu empresa y la continuidad operativa estén siempre protegidos.

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